3 de mayo de 2012

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(..)"Cómprate una vida y no pares de pagar, la, la.."




    

     Se la pasa sentado, pensado en nada y en todo: en la unidad cuerpo-alma, en la balanza del viejo herbolarío de la esquina, de las necesidades propias de cada uno y el aborto de la gallina, fruslerías, el pelo de la vecina, las gafas de aquel poeta, tararea el “pipaspálpájaro”... se aburre, definitivamente. Le falta oxígeno en este sitio y claro así no le riega demasiado. No sabe si eres tú o es él, o es la atmósfera en la que os movéis lo que empieza a oler desagradable, sí, ese es el adjetivo, huele a alcantarilla, a dinero corrupto, como España. Sombras, pálidas, escribe porque sí, porque no quiere pensar lo que pone, quizás sea este el único método de no pensar, dejar que sus dedos se encarguen de definirle lo que es la realidad más próxima a un suspiro, la de ahora, la que parpadeas y BOOM, adiós. BOOM, porque te vas, y no sabe si vas a volver, si debe esperar o debe volar, si quiere irse a otro lugar con lo puesto, o si acaso tiene en los pies 5 dedos y raices, desagradables, sí, esa es la palabra, a esta tierra de nadie donde todo tiene un precio en nuestro tiempo de vida. El caso es que a veces, y solo a veces, le apetecería ser más como tú, contenta con pasear del brazo de alguien los domingos, pescar peces de la pecera, hacer la colada mal a propósito y cocinar chamuscado para dos, ponerte unas velas monas, para que no digas, besarte y aplausos de fondo ambiente. ÉL siempre buscando el entresijo, siempre buscando la marea, siempre arrastrando nombres, historias, letras. Letras, amigas, blancas, huecas, pereza dialogada sin ningún fin, literatura barata y humo. Malos humos. "Freins" en negro. Puntos, finales. .BOOM.