28 de octubre de 2012

Domingo 3 delicias.





Te propongo consumir la horas que nos quedan por fumarnos en esta jornada de agujeros negros y baboseo de edredón, en la grandeza del simple y llano, acto de soñar. Con lo bonito, o lo no tanto, y aunque sobre el decirlo, añado: que no es siempre lo correcto.

Aunque sea solo un rato y con la excusa de que es domingo, vamos a buscarle los "peros" y las cosquillas que queramos a cada drama particular; si da igual, se va a seguir quedando en casa pero con la nariz de payaso de turno o unas gafas con bigote ruso para por si vuelves a parar a su vera, te rías fuerte de la pena y nunca viceversa. 

Vamos a imaginar que existe una opción D para nuestro viejo, el planeta, digo. Una E para que se arregle el desaguisado que te tiene en standby los sueños y una F para que podamos materializar los deseos por imposibles que parezcan, y tornearlos como en Ghost con alguna banda sonora épica de fondo, hasta quitarles el crespón negro. Imagina también que hay un bozal para cada apuntador, ese que se persona, últimamente, en todas tus historias para decirte -Baja de la parra- y no venga a llevarse tus ganas en papel plata.

Cae sin miedo(a la hostia, con perdón) conmigo, esta tarde-noche, en el acierto del positivismo fanático, pletórico, absurdo, y típico del más listo en el arte del vivir; del más acreditado, al fin y al cabo, para parchear cualquier "fuga" de mal humor en un gabinete de crisis vital que se precie.

Total, no puede ser mucho peor esta sobredosis de bailes ridículos delante del espejo, o lo que a mí me gusta llamar la danza del frío (con calefacción altita); o incluso el "autoengaño" moderado, que el empacho de realidad fatal que te inyectan los días vagos como hoy.

Maticemos pues, el asunto; que todos sabemos que los dragones no puto existen, SÍ. Ni las princesas son siempre suaves, ni los principes azules... tampoco, Y MENOS MAL. 

A nadie, que yo sepa, le recomienda el doctor que se niegue su derecho a soñar, porque para intentar arrebatártelo ya están otros. ;). Una vez estuve en el psicólogo y le terminé animando yo. Y es que sinceramente, bajo este camión de dioptrias y buen rollito, no le encuentro demasiada utilidad a eso de ser tan realista como dicen los que se hacen llamar adultos. Al fin y al cabo, es ponerle lazos, a las barreras y cepos que se pone uno a si mismo. 

Mira que manda "ueeeeeos" que el hombre sea el único animal capaz de hacerse la vida complicada. Lo bueno y extraordinario de lo sencillo, o de no tener un plan B para nada, es que no te distraes de la opción A, que por puro y estricto orden alfabético se supone que es la que más nos motiva, ¿NO?.

En otra cosa no, pero cuando crees saber lo que quieres, coincidiréis conmigo en que el camino se va asfaltando solito, si te esfuerzas en pensar que es posible, por medio de la casualidad, a lo que llamamos comúnmente: pseudo-flor en el culo (que pronto me tatuaré). 
Aunque quizás sí se necesiten planes auxiliares y yo aun no lo sé, que soy muy joven y además hemos quedado que estamos en el ratito de soñar.

Vamos a mirar más allá, hasta donde el horizonte demuestre nuestra teoría de que la vida, al fin y al cabo, es un puto juego de niños, grandes, con cartas que no saben muy bien cómo jugar y algo de maña en los bolsillos. Ahora rotos. 
Las monedas a veces faltan, a veces sobran, lo importante es saber aprovechar bien los relojes, los abrazos, lo bueno de esta esfera, que algo será, por y para eso, estamos aquí todos hoy reunidos entorno a este humilde blog, queridos hermanos.

Y ale, vamos a reírnos un ratito; vamos a airearnos; vamos a cantarnos unas del señorito Chao, que yo prefiero vivir, exprimir, experimentar y disfrutar en compuesto y soñando; si se me permite esa opción, claro... y si no, pues ya me la permito yo. Mi rancho - mis normas; creo que es comprensible. 
Y así con todo.




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